Bartolomeo Bove, camarógrafo submarino, y su amiga Juca Ygarape tuvieron un cercano encuentro con una anaconda durante una inmersión en el río Formoso, en Brasil. La escena, según la agencia Newsflare, ocurrió el pasado 29 de julio de 2019.

El ejemplar era una hembra de 7 metros y pesaba aproximadamente unos 90 kilos.

“La serpiente nadaba tranquila, completamente indiferente a nuestra presencia, a veces se acercaba a la cámara curiosamente lamiendo la lente. Por lo que, su comportamiento disipa el mito de que la anaconda es una criatura agresiva y violenta que puede poner en peligro la vida de las personas. Ciertamente es un animal depredador muy fuerte y puede reaccionar si se siente amenazado o molesto”, expresó Bove.

Las anacondas no son venenosas y pertenecen al género Eunectes. Estas serpientes viven en ríos y pantanos tropicales. Es muy raro que ataquen a un ser humano y lo hacen únicamente si se sienten amenazadas. Esta es una imagen referencial.
Foto: Getty Images

“Los ríos alrededor del área de Bonito son los únicos lugares en América del Sur donde se pueden encontrar anacondas en aguas cristalinas y, por lo tanto, es posible bucear con ellas”, explicó Bove a la agencia Newsflare.

Las anacondas son unas de las serpientes más grandes del mundo y son reconocidas por su gran habilidad para nadar. Existen cuatro especies:

  • La anaconda verdea
  • La anaconda amarilla
  • La anaconda de manchas oscuras
  • La anaconda boliviana

Esta es una  imagen referencial. Foto: Getty Images