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Día Mundial de la Diabetes y los signos que pueden ser una señal

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La diabetes es un padecimiento en el cual el azúcar (o glucosa) en la sangre se encuentra en un nivel elevado.

Esto se debe a que el cuerpo no produce o no utiliza adecuadamente la insulina, una hormona que ayuda a que las células transformen la glucosa (que proviene de los alimentos) en energía.

Sin la suficiente insulina, la glucosa se mantiene en la sangre y con el tiempo, este exceso puede tener complicaciones graves.

Por eso es necesario tomar en cuenta los signos para identificar la diabetes a una hora temprana para así tener un tratamiento adecuado. Te decimos cuáles son:

Sed excesiva y aumento de la micción

La sed excesiva y el aumento de la micción son signos y síntomas comunes de la diabetes. Cuando se tiene diabetes, el exceso de glucosa (un tipo de azúcar) se acumula en la sangre. Los riñones se ven obligados a trabajar horas extras para filtrar y absorber el exceso de glucosa.

Cuando los riñones no pueden seguir el ritmo, el exceso de glucosa se excreta en la orina y arrastra los líquidos de los tejidos, lo que deshidrata.

Esto por lo general provocará sed. A medida que se tome más líquidos para saciar la sed, se orinará aún más.

Fatiga

Es posible sentir cansancio cuando se tiene diabetes. Un nivel alto de glucosa en la sangre deteriora la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa para cubrir las necesidades energéticas. La deshidratación por el aumento de la micción también puede provocar fatiga.

Pérdida de peso

Cuando se pierde glucosa a través de la micción frecuente, también se pierden calorías. Al mismo tiempo, la diabetes puede impedir que la glucosa de los alimentos llegue a las células, lo que provoca un hambre constante. El efecto combinado puede causar adelgazamiento rápido, en especial, con la diabetes tipo 1.

Visión borrosa

Los síntomas de la diabetes a veces involucran la visión. Los niveles altos de glucosa en la sangre extraen líquido de los tejidos, incluidos los cristalinos de los ojos. Esto afecta la capacidad de hacer foco.

Si no se trata, la diabetes puede hacer que se formen nuevos vasos sanguíneos en la retina (la parte posterior del ojo) y dañar los vasos sanguíneos establecidos. Para la mayoría de las personas, estos cambios tempranos no causan problemas de visión.

Sin embargo, si estos cambios progresan sin ser detectados, pueden llevar a la pérdida de la visión y a la ceguera.

Llagas de curación lenta o infecciones frecuentes

Los niveles altos de glucosa en la sangre pueden provocar un flujo sanguíneo deficiente y perjudicar el proceso de curación natural del cuerpo. Debido a esto, las personas con diabetes pueden notar úlceras de curación lenta, especialmente en los pies.

En las mujeres con diabetes, pueden ocurrir con más frecuencia infecciones por levaduras vaginales y de la vejiga.

Hormigueo en manos y pies

Demasiada glucosa en la sangre puede afectar el funcionamiento de los nervios. Puede existir hormigueo y pérdida de sensibilidad (entumecimiento) en manos y pies, al igual que dolor ardiente en brazos, manos, piernas y pies.

Encías rojas, inflamadas y sensibles

La diabetes puede debilitar la capacidad para combatir los gérmenes, lo que aumenta el riesgo de infección en las encías y en los huesos que mantienen los dientes en su lugar.

Las encías pueden desprenderse de los dientes, los dientes pueden aflojarse o puedes desarrollar llagas o ampollas de pus en las encías, en especial, si hay una infección en las encías antes de que se desarrolle la diabetes.

Tipos

La diabetes tiene dos formas principales de presentación: diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2. También existe una diabetes ocasional, que se produce durante el embarazo y se conoce como diabetes gestacional.

  • Diabetes tipo 1: el páncreas no produce insulina y se puede presentar en los primeros 30 años de vida.
  • Diabtes tipo 2: es el más común y el 90% de los diagnosticados lo tiene, mismo que suele manifestarse en mayores de 40 años debido a la obesidad.

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